Editorial escrito por el perodista Carlos Fernández,
en especial para www.ticotoday.com, Los Angeles,California,
USA.
Mañana se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa
y es un momento propicio para reflexionar sobre varios aspectos.
El 3 de mayo es una verdadera ocasión para informar a los ciudadanos
de las amenazas que sufre la libertad de expresión y recordarles
que en decenas de países en todo el mundo hay publicaciones que
son censuradas, multadas, suspendidas o simplemente no tienen el derecho
de circular, mientras que los periodistas, los directores en jefe y
los editores son amenazados, atacados, detenidos y hasta asesinados.
Por eso es una fecha para fortalecer y desarrollar iniciativas a favor
de la libertad de prensa y para hacer una llamada de atención
a los gobiernos sobre la necesidad de respetar sus compromisos en relación
con este sagrado derecho.
Aprovechamos esta ocasión para desmentir lo que aquí vino
a predicar la semana pasada el cónsul de Cuba en Costa Rica al
afirmar que en su país hay amplia libertad de prensa. Nos preguntamos
a cuál libertad se refiere..? Probablemente a la libertad que
tienen los periodicos oficiales para ensalzar a un caudillo que está
en sus estertores días, para alabar un régimen perdido
en el túnel del tiempo, trasnochado, fosilado, petrificado, pero
capaz de aniquilar a aquel que ose contradecirlo.
El cónsul de Cuba en Costa Rica, lo vemos como un arlequín,
como un bufón de palacio, como un intelectualoide, recipiente
de datos, que maneja al dedillo la retórica engañosa,
manipuladora, porque para eso gana muchos centenares de dólares
y para eso le paga el régimen carcelero de Fidel Castro.
Hemos recibido muchas llamadas de nuestros oyentes, decepcionados de
escuchar un discurso desgastado, propio de los dictadores en América
Latina, a los que se les escribían sus piezas retóricas
y se les apilaba libros en su anchosa biblioteca para hacer creer a
los demás que eran cultos e inteligentes.
A Fidel los cubanos no lo aman, le temen, es un régimen capaz
de acabar con la vida humana en cuestión de segundos, peligroso
para la región, traicionero y permeable como el agua a la hora
de hacer componendas o extrañas sociedades con gobiernos corruptos
de América Latina.
Mientras criticaba la guerra en Iraq, Castro maquinaba una redada de
intelectuales, tejía su red para atrapar a aquellos líderes
políticos y academicistas que se oponen a su perpetuidad en el
poder y a su política del terror.
El habilidoso y engañoso cónsul de Cuba en Costa Rica
habló aquí la semana pasada de que en su patria existe
el debido proceso en los estrados judiciales, a los que dijo no ser
tribunales de conciencia, sino integrados por juristas renombrados e
imparciales.
¿A quién quiere engañar este diplomático
a sueldo ?
Seguramente a su propia conciencia, porque aquí no le creímos
su treta de que Cuba es la antesala al paraíso.
Los cubanos no viven la vida, porque no tienen calidad de vida, respiran
mientras llega la muerte, balbucean, pero no tienen derecho a hablar
u opinar, a la niñez y la juventud adoctrinada desde las aulas
les enseñan que esta es la realidad, pero cuando van a Miami
o ven el mundo exterior, se dan cuenta de que el mundo es de color,
no blanco y negro, que ellos sufren cuando otros gozan, que ellos callan
cuando otros disciernen, que existe un consumismo cuando ellos estan
sumergidos en su estamento jurásico del comunismo.
El régimen de Castro ofendió hace dos semanas a todos
los costarricenses y a quienes amamos la democracia, cuando nos endilgó
el título de “lacayos del imperialismo estadounidense”,
sólo por el simple hecho de impulsar la tésis en la ONU
para el envío de inspectores de derechos humanos en Cuba.
¡Qué lastima que la Cancillería de la República,
primero se fue a revisar lo que nos deja el intercambio comercial con
la isla, antes de tener las agallas de contestar el fuego, a un régimen
decadente y lleno de atrocidades humanas, que no tiene la solvencia
moral para llamarnos lacayos cuando ellos sí fueron serviles
a la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Sovíeticas
antes de fenecer!
Fidel Castro vive en su mundo de tinieblas y las mismas sombras se
han esparcido por toda la isla cubriendo con un velo a toda la población,
sumida en la ignorancia y la persecución.
La tosudez de Castro la llevará hasta su muerte, pero este ensañado
rencor se la ha endosado a su misma simiente y compatriotas que no han
experimentado los placeres de la vida, sino que han vivido en la miseria,
el engaño y el temor.
Mañana que se celebra el día Mundial de la libertad de
prensa, recordamos la mordaza que tiene el pueblo cubano, los grilletes
que arrastran y la latente amenaza de muerte a cada instante en lo que
podría ser la peor pesadilla para cualquier ser humano o la antesala
del infierno.
(sus comentarios a charla@racsa.co.cr,
periodista Carlos Fernández Cerdas, director del programa de
opinión, “Charlemos, radio Columbia, Costa Rica, América
Central) www.columbia.co.cr, (506) 820-36-36, apartado 800-1000, San
José.