Quizás alguno de Ustedes, recuerden lo que era una verdadera
Semana Santa
en todo el país. Practicamente se paralizaba el país en
todas sus
actividades.
Se respiraba y sentia un profundo respeto en toda la liturgia, la verdad
se
practicaba un ayuno voluntario por nuestra religiosidad que nos
transmitieron nuestros padres, abuelos, sacerdotes, laicos, educadores,
etc.
Pero en la Costa Rica de este naciente siglo 21, el panorama es otro
en
medio de una sociedad bombardeada por el consumismo materialista. ¿qué
diferencia? En esta ocasión nuestro país se paralizó
no por la fe, y
principios religiosos para vivirla en paz, reflexión espiritual.
Todo lo
contrario. Se paralizó para dar rienda suelta al desenfreno y
consumismo.
Para que tengan una idea, desde hace un mes, no había un sitio
disponible en
los hoteles de playa, especialmente en la Provincia de Guanacaste. Las
actividades se suspendieron en toda la administración pública
desde el
pasado jueves 10 de abril y, el Consejo de Gobierno de la Administración
Pacheco ordenó a todos los casi doscientos mil servidores públicos
a
vacaciones obligatorias. La medida obedece según la argumentación
oficial, a
la economía en los gastos, como los servicios públicos,
transporte
oficial, y otros rubros. Definitivamente ya no se practica en Costa
Rica, con
devoción y respeto una semana mayor o santa. Basta una simple
mirada en las
tradicionales procesiones, o en los templos católicos del país,
para
preguntarse una y otra vez, ¿estamos en semana santa?.
Lo único ventajoso que se puede apreciar para aquellos que por
diferentes
motivos no salieron de la Capital en estos días, es el tráfico
vehicular,
por espacio de una semana se puede conductir apaciblemente, sin las
presas o
congestionamientos viales de todos los días. San José,
presenta una relativa
calma en sus cotidiasnas actividades, hasta el domingo 20 del presente
mes,
cuando en forma masiva retornen los miles de vacacionistas del interior
del
país. No cabe duda que este pequeño país, es una
nación priviligiada a
diferencia de otras, después de todo seguimos viviendo en paz
y
tranquilidad. ¡hasta cuando? Muchas gracias por su fina atención
y les
prometemos estar en contacto con Ustedes, en siguientes comentarios.